Bienes Gananciales vs Separación de Bienes

Son los dos principales regímenes económicos matrimoniales que junto con el de Participación se regulan en nuestro Código Civil en los artículos 1315 a 1444. Lo que no nos ofrece este cuerpo legal es la definición de los mismos, que bien podría ser ésta: “El conjunto de reglas que determinan y delimitan los intereses económico-pecuniarios que rigen las relaciones interconyugales en el matrimonio y las relaciones con los terceros”. (Fuente Wikipedia)
Básicamente esto significa que según el régimen que se elija, bien en el momento previo al matrimonio o con posterioridad al mismo por medio de capitulaciones matrimoniales, cada cónyuge participará de diferente forma en los bienes del otro y, sobre todo en caso de una posible disolución del vínculo matrimonial, se aplicarán diferentes reglas de reparto según el régimen por el que se venía rigiendo el matrimonio. Por otro lado, es muy común que los cónyuges determinen de mutuo acuerdo, o se establezcan por medio de la costumbre derivada de su convivencia diaria, aquellas reglas en cuanto a la materia económica del matrimonio que regirán sus relaciones domésticas.

Hay que tener también en cuenta, a la hora de elegir uno u otro, las circunstancias personales, laborales, etc. de cada uno de los cónyuges, ya que dependiendo del régimen elegido se podrán ver más o menos comprometidos los patrimonios de ambos. Además la elección obedece, entre otros motivos, a una diferencia sustancial entre la riqueza de cada cónyuge al tiempo de contraer matrimonio; el nivel de ingresos individual; la posibilidad de que en el desarrollo profesional de alguno de los cónyuges pudiera existir riesgo patrimonial; o la existencia de descendencia por parte de alguno de los contrayentes fruto de otras relaciones. Es decir, no se trata de una cuestión de más o menos amor en la pareja, sino de algo  práctico.
La diferencia básicamente entre estos dos regímenes, Sociedad de Gananciales y Separación de Bienes, estriba en la participación de cada cónyuge en los bienes del otro, de manera que en “Gananciales” los cónyuges participan de los bienes adquiridos por ambos durante el matrimonio y en caso de disolución la comunidad de bienes que en su momento se constituyó se reparte al 50% entre ellos.
Por el contrario, en el régimen de Separación de Bienes, todos los bienes que pertenecieran a cualquiera de los cónyuges antes de contraer matrimonio y los que pudieran adquirir con posterioridad, bien por herencia, donación, compra-venta, etc., seguirán perteneciendo a cada uno de ellos de forma individual, y en el supuesto de disolución del matrimonio, no existiría una comunidad de bienes a repartir.
En nuestro país se aplica por defecto, prácticamente en todo el territorio, el régimen de Sociedad de Gananciales, mientras que en algunas Comunidades Autónomas como Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares sus derechos forales establecen como régimen a aplicar por defecto el de Separación de Bienes.
María Eugenia V. Martín-Caro y Luguera
Abogada ICAM
Fundadora & CEO Grupo Victoria Luguera Eventos
mariaeugeniamartin-caro@icam.es

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