Comunicación: una herramienta eficaz para pymes y autónomos

Hay un hecho evidente: por muy bueno que sea un producto o servicio, con el boca a boca no basta, en general, para que salga adelante. Puede ser el mejor y el más innovador, pero si nadie sabe de su existencia, es muy complicado que tenga éxito. Por ello, la Comunicación es una herramienta vital y, sin embargo, son pocas las empresas, sea cual sea su tamaño, que establecen una adecuada estrategia en este campo. En el caso de los autónomos, aunque tengan una excelente marca personal, también han de saber comunicarla y destacar sobre la competencia.

Lo primero es diferenciar entre estrategia y plan de Comunicación. La primera busca situar a la empresa y al profesional ante sí mismo y en relación a su entorno. Además, señala el camino a seguir para cumplir con los objetivos marcados, que también han de explicarse en ella, y dirigidos a los diferentes públicos, que se estudian en dicho documento. El análisis es el protagonista y, aunque se tarda un tiempo en hacer, el esfuerzo merece la pena.

Por su parte, el plan es mucho más específico y también más corto, pues toda la investigación la hemos hecho antes. Plasma las acciones diseñadas en la estrategia explicando cómo debe ser su desarrollo, a qué público va dirigido cada una y en qué fechas.

En este artículo, hablaremos sobre la estrategia, que es la base principal donde se debe asentar la Comunicación del profesional y de la empresa. Cuando hable de empresa, organización, negocio, etc., me referiré también, aunque no los mencione, a los autónomos y a los emprendedores.

Una buena estrategia comprende las siguientes partes, que se irán amoldando según la trayectoria de ambos -no es lo mismo alguien o algo que está empezando, que cuando lleva un tiempo de funcionamiento-:

1.- Estableceremos, como introducción, las principales características del negocio, los objetivos que persigue como tal, su visión, su visión y sus valores para que queden establecidos desde el primer momento. Una breve explicación sobre cada uno es suficiente.

2.- Analizaremos la situación actual en Comunicación. Especificar si no se ha hecho nada o qué y cómo se ha hecho, en caso contrario. Hay que ver en profundidad cada punto: web, social media, acciones on y offline llevadas a cabo y sus resultados,…

3.- Haremos un DAFO. Se trata de una poderosa herramienta, procedente del marketing, que ayudará a descubrir cuáles son nuestras Debilidades y Fortalezas (las propias o de la organización), y las Amenazas y Oportunidades que existen en el sector al que pertenezca la empresa. Ni las debilidades ni las amenazas son negativas de por sí, sino un aviso de los problemas con los que se puede encontrar el negocio o en el mercado. El objetivo es que, con la estrategia que se está desarrollando, dichas advertencias pasen a engrosar la otra parte de la lista, la positiva. Es importante ser muy meticuloso e ir al detalle, incluso por departamentos. Atención porque, a menudo, el análisis deja al descubierto líneas de negocio que no se habían visto o que están poco explotadas por las otras empresas.

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4.- Los dos pasos anteriores también deberemos aplicarlos a la competencia. Como se trata de una investigación en profundidad (en la medida de lo posible), es mejor centrarse en dos o, como mucho, tres organizaciones, las que más se acerquen a los productos y servicios que ofrecemos.

5.- Ahora es el momento de establecer cuáles son los objetivos que perseguiremos en el ámbito de la Comunicación. Deben ser, lo que se denomina, SMART, es decir, por sus siglas en ingles, específicos, por ejemplo, lograr una base de datos para enviar las novedades a los clientes; medibles para saber si estamos alcanzando lo que nos hemos propuesto; alcanzables, nada de hacer brindis al sol, debemos saber que somos capaces de llegar a ellos; relevantes, lo que significa que han de ser importantes para el presente y el futuro de la empresa; y acotados en el tiempo, esto es, para tal fecha tengo que haber conseguido tal objetivo.

6.- Y es hora también de determinar el o los públicos que nos son afines, y que habremos perfilado mejor tras el análisis.

7.- Luego de haber hecho todo lo anterior y de tenerlo muy en cuenta, estaremos preparados para decidir cuál va a ser nuestra estrategia de Comunicación en cada una de las plataformas propias que tengamos disponibles: web, social media, tienda física, etc.

Una vez que tengamos la estrategia completa, hay que plasmarla en el plan de Comunicación correspondiente, pero de eso ya hablaremos en otro momento.

Gracias por comentar y por compartir.

María Rubio

Social Media Manager
Asociación #emprende&tweet

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